La despoblación rural en España impulsa proyectos arquitectónicos innovadores en municipios como Riaño (León) o Albarracín (Teruel), transformándolos en "smart villages". Estas iniciativas combinan arquitectura sostenible con tecnología para atraer teletrabajadores y nómadas digitales. Se implementan casas pasivas con domótica de bajo costo, sistemas de climatización geotérmica y paneles solares flexibles. Además, se reconvierten espacios como antiguas escuelas en hubs multifuncionales que incluyen coworking, guarderías y talleres de fabricación digital.